6. Porque los seres inteligibles son uno, aun siendo muchos. Explicase esta multiplicidad en la unidad por lo ilimitado de su naturaleza, y hablamos así de muchos en uno, de uno en muchos y de todos a la vez. Ellos mismos dicen relación al todo, como lo dicen a la parte de ese todo. La parte a su vez recibe en sí misma la actividad que inicialmente le es propia y a la que sigue la actividad del todo. Es el caso del hombre en sí que viniese al hombre particular y se convirtiese en este ser, sin dejar de ser aquel hombre. El hombre material, que proviene del hombre único e ideal, produjo la multiplicidad de los hombres, lo que hace comprensible la identidad en la pluralidad, puesto que algo que realmente es uno marca su impronta en una multiplicidad de seres. Pero no ocurre de este modo con el hombre en sí, ni con cualquiera de los seres en sí, ni con la totalidad inteligible: no se da así en la multiplicidad, sino que es la multiplicidad la que se da en él o en ella, o mejor todavía, en torno de él o de ella. Porque una es la manera como la blancura está presente en todas partes y muy otra es la manera como el alma de un ser vivo es idéntica en cada parte de su cuerpo. Es así precisamente como el ser se encuentra presente en todas partes.
Enéada VI, 5, 6 — O inteligível é uno, múltiplo e ilimitado
- MacKenna: Tratado 23,11 (VI,5,11) — O inteligível é ilimitado
- MacKenna: Tratado 23,12 (VI,5,12) — Não se pode encontrar o inteligível despojando-se do não-ser
- MacKenna: Tratado 23,2 (VI,5,2) — É necessário discutir do inteligível
- MacKenna: Tratado 23,3 (VI,5,3) — A unidade verdadeira resta nela mesma
- MacKenna: Tratado 23,4 (VI,5,4) — Vem ao mesmo crer em deus e crer que a mesma coisa é por toda parte idêntica
- MacKenna: Tratado 23,5 (VI,5,5) — Prevenções contra a metáfora do círculo e dos raios
- MacKenna: Tratado 23,6 (VI,5,6) — O inteligível é uno, múltiplo e ilimitado
- MacKenna: Tratado 23,7 (VI,5,7) — Não possuímos os inteligíveis
- MacKenna: Tratado 23,8 (VI,5,8) — Participação da matéria nas formas
- MacKenna: Tratado 23,9 (VI,5,9) — A esfera sensível não possui senão uma única coisa, uma única vida e uma única alma